Uno al lado del otro

Desde la antigüedad la mujer a tenido que sufrir una posición social desigual, comenzando una lucha sin tregua hasta la actualidad. En el 1920 se ganó la lucha por el derecho al voto, en el 1915 se obtuvo con Luisa Capetillo el derecho a un código de vestimenta inclusivo. La matemática Mary Winston Jackson, conocida por ser la primera mujer negra en convertirse en ingeniera aeroespacial de la NASA. La olvidada científica tras el descubrimiento científico de la estructura del ADN, Rosalind Franklin. ¡Sí, fue una mujer! Cómo ellas un numero indefinido de mujeres que han impactado e intervenido significativamente en la historia de la humanidad. Dejando una huella sólida, profunda en distintas disciplinas como el arte, la literatura, la música, la ingeniería entre muchas otras.

Hemos entrado en una lucha desde el principio de los tiempos en que género está sobre otro, la realidad es que ni arriba o abajo u detrás, sino al lado. En una misma línea trascendental en que no existe relevancia alguna en cuál ha hecho más. Lo importante, es que gracias al esfuerzo de ambos hemos podido continuar creciendo como raza, entes de una sociedad compartida. A esto último le falta mucho, porqué la sociedad está mas dividida que inmersa en un sentido común de colectividad. Incluso, fuimos creados para ayudarnos el uno al otro conjuntamente no como enemigos. En mi opinión personal, la mujer es tan capaz como el hombre para emplear sus capacidades en aquello que elija. Nunca me ha parecido justa la frase: “El hombre es de la calle y la mujer es de la casa.” ¿O sea, hay privilegios en el hecho de ser hombre? A mi entender y manera de ver somos todos iguales, sustentados mediante el esfuerzo de un trabajo que nos da acceso al alimento diario; sin excepción de alguno.

Cada uno es responsable de decidir qué hacer con su vida, el que la mujer sea o no ama de casa es decisión suya. No debe jamas, ser una imposición compulsaría de movimientos machistas patriarcales. Al igual que la decisión de parir o no, es la mujer quién decide sobre re su cuerpo. Del mismo modo, la violencia no merece ser emulada y mucho menos aplicada a género alguno sea hombre o mujer. ¿Por qué resulta tan complicado comprender? Somos todos iguales ante la ley, tanto secular como divina para el que cree en esta última.

En esta temporada de mi vida he conocido y abrazado la amistad de mujeres extraordinarias, con una visión del mundo genuina e inquebrantable. Sobre todo, una fuerza sobrenatural que las caracteriza… Sobrevivientes a la enfermedad del cáncer, que se han sobrepuesto a crisis económicas, que han atravesado el duelo de pérdidas significativas. (Algunas pérdidas, recurrentes). Han sobrevivido a la violencia de género. Emprendedoras, que dan el paso arriesgadamente para apoderarse y asumir responsabilidades inevitables. (Algunas de ellas con más de un trabajo). Hoy, reconozco a las amigas, a las hermanas, a las madres solteras y aquellas madres en compañía de una buena pareja. Extiendo mis respetos a cada una de aquellas que ya no están, que dieron la milla extra a través de la historia para aportar una semilla de cambio. Jardineras que sembraron tan bien, que hoy disfrutamos del fruto de su tenaz esfuerzo y gallardía.

Aplaudo a la mujer en cada línea de este escrito por su determinación y no rendirse hasta alcanzar la igualdad de género. Por las que lucharon, por las que luchan… Mi alma se enternece por aquellas que no están, por ellas pido reflexionar y cada noche al cielo ni una menos. Yacen en los cementerios tantos sueños arrebatados y esto para ambos sexos, personas que murieron con la capacidad de afectar e influenciar la historia. Es duro, es triste, pero tengo fe de que podemos mejorar y no cambiaré mi discurso de esperanza; aunque lo que vea a mi alrededor dicte lo contrario. Nuestra naturaleza nos insta a tratarnos como hermanos y ser enlaces de paz, propulsores de puentes de solidaridad. De mirar el crecimiento, las oportunidades y el éxito del otro como inspiración para alcanzar el propio. Nunca como competencia o con envidia, e incluso con la desfachatez de mediocremente pisarlo al subir. Somos sólo una raza la raza humana, ha llegado el momento de mirarnos como uno sin distinción por genero, raza, etnia, procedencia, ideologías.

Creo en la creación y si usted cree en algo contrario lo respeto igual, pero sea cual sea su ideología religiosa, las patrocine o no. Esta es la verdad, nuestra naturaleza como mujer es caminar a su lado, hombres y tener los mismos derechos no más no menos. Nunca atrás, no arriba, tampoco delante, simplemente A SU LADO. Cada una de las mujeres que inspiraron este escrito, son para mí un ejemplo de que si deseas lograr algo sin importar los obstáculos posees la capacidad de hacer que suceda. Este tiempo ha sido maravilloso porqué veo el hambre de las mujeres por emprender con perseverancia y no dejarse aplastar; eso me hace sentir orgullosa de serlo.

Pola Guadal©

A las mujeres que inspiraron este escrito:

Laura Filomeno Rivera – Ama de casa y mi progenitora

Myrnalee Lamboy Rivera – Sindicalista, activista derechos laborales

Marimar Cruz Nieves – Trabajadora Social, pensadora intelectual

Ruthmarie Álvarez – Empresaria, coordinadora de eventos, Facebook: Tesoros hechos a mano

Marjorie Andino Arenas – Trabajadora Social, Educadora, Activista de los derechos de los animales, Presidenta de la organización Brownie Blondie Foundation.

Raquel Gauthier – Trabajadora Social Clínica, Educadora, Pastora. Próximanente estrenando su nuevo libro en referencia a su proceso como sobreviviente de violencia de género.

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